Alrededor de dos tercios de los habitantes de la Unión Europea (UE) respiraron niveles peligrosos de ozono durante el mes de junio, el más caluroso de su historia, afirma un informe de la ONG Global Witness.
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La contaminación por ozono, acentuada por las altas temperaturas e implicada en patologías como el asma y daños en los tejidos pulmonares, es una «amenaza invisible», advirtió Flossie Boyd, directiva de la organización.
Una mujer se refresca con un abanico en medio de una nueva ola de calor en Francia, Foto:AFP
Cerca de 300 de los 450 millones de habitantes de la UE estuvieron expuestos a este fenómeno, según el informe. Incluye unos cien millones de niños y personas mayores, las categorías más vulnerables desde el punto de vista sanitario.
Esto demuestra hasta qué punto «las personas se ven obligadas a vivir en condiciones peligrosas debido a nuestra dependencia de los combustibles fósiles», insistió Boyd.
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Este informe, que la AFP obtuvo este jueves en exclusiva, se basa principalmente en datos recopilados en 162 estaciones de medición de la calidad del aire en toda la UE.
Un hombre se refresca en la fuente de la Barcaccia durante una ola de calor en Roma, Italia. Foto:AFP
El Viejo Continente enfrenta episodios de calor extremo cada vez más frecuentes e intensos, provocados en parte por el cambio climático. Esta semana vive una tercera ola de calor, después de la que batió todos los récords en junio y la inusualmente temprana registrada en mayo.
La temperatura media en Europa occidental alcanzó los 20,74 °C en junio, más de 3 °C por encima del promedio del período 1991-2020, reveló este jueves el observatorio climático de la Unión Europea, Copernicus.
Superó así el récord anterior para la región, establecido en junio de 2025, detalló Copernicus en su informe mensual.
Playa del Rincón de la Victoria. Foto:EFE/Jorge Zapata
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Ozono relacionado con muertes
Los efectos de las altas temperaturas no se limitan a los casos de golpes de calor y la deshidratación. También pueden ser indirectos y traducirse a veces en trastornos y muertes días después.
La contaminación ambiental por ozono se asoció con 63.000 muertes en 2023, según la Agencia Europea del Medio Ambiente, que destaca, además, los miles de millones de euros en daños para los agricultores.
La actividad humana no emite directamente ozono, pero este se sintetiza mediante reacciones químicas en el aire durante episodios de altas temperaturas y exposición intensa al sol.
Un pez muerto flotando en el lecho bajo del río Doubs en Villers-le-Lac, en el este de Francia. Foto:AFP
Según Global Witness, 298 millones de europeos han estado expuestos a un umbral de ozono que supera el recomendado por la UE, es decir, una concentración media de 120 microgramos por metro cúbico durante un período de ocho horas.
